Cómo pedir la historia clínica veterinaria de tu animal (y qué debe contener)
Es el primer paso de cualquier reclamación y, a la vez, el que más gente se salta. Sin la historia clínica completa no se puede valorar nada: ni a favor ni en contra del centro.
Tienes derecho a ella
La historia clínica documenta la atención prestada a tu animal y, como responsable del animal, tienes derecho a obtener una copia completa. Así lo recogen la normativa estatal sobre medicamentos veterinarios y la de protección de los derechos de los animales, además de los códigos deontológicos de los colegios veterinarios y las normativas autonómicas de ordenación de centros veterinarios. El centro puede cobrar, en su caso, el coste razonable de la copia; lo que no puede es negarse a entregarla ni entregarla incompleta.
Si tu abogado quiere citar artículos concretos, la base cambia según la comunidad autónoma; pídele que lo adapte a tu caso.
Qué pedir exactamente
No pidas “la historia”. Pide, por escrito, la copia completa de la historia clínica, y enumera lo que debe incluir:
- Ficha del paciente y todas las anotaciones de consultas, con fecha y hora.
- Anamnesis, exploraciones, diagnósticos diferenciales y tratamientos prescritos, con dosis.
- Resultados de pruebas: analíticas, radiografías e informes de imagen (en formato digital, DICOM o JPG), ecografías, informes de laboratorio externo, anatomía patológica.
- Consentimientos informados firmados, con fecha.
- Hoja quirúrgica y hoja anestésica de cada intervención: fármacos, dosis, constantes vitales registradas e incidencias.
- Hojas de hospitalización con los controles realizados y su hora.
- Informes de alta e instrucciones entregadas.
- Facturas y presupuestos.
- Si hubo necropsia, el informe.
Cómo pedirla
- Por escrito y con constancia de recepción. Correo electrónico con acuse, burofax o entrega en mano con copia sellada. Un WhatsApp sirve como mínimo, pero el burofax ahorra discusiones.
- Con tono neutro. No hace falta anunciar una reclamación. “Solicito copia completa de la historia clínica de mi perro X, nº de chip Y, incluyendo…” es suficiente.
- Con un plazo razonable. Indica una fecha; diez o quince días es habitual.
- Pide formato digital. Las imágenes impresas pierden información; un perito necesita las originales.
Si la clínica no la entrega
Reitera la solicitud por burofax mencionando que es un derecho reconocido y que, de no atenderse, pondrás los hechos en conocimiento del Colegio Oficial de Veterinarios correspondiente y de la autoridad de consumo. En la práctica, la mayoría de las historias aparecen tras ese segundo escrito. Si aun así no llega, tu abogado puede solicitarla como diligencia preliminar o prueba anticipada.
Qué mira una perito cuando la recibe
Lo primero, si está completa: una historia con huecos de horas en un paciente hospitalizado, sin hoja anestésica o con consentimientos genéricos ya cuenta algo. Después, la coherencia cronológica entre lo que anotó el centro y lo que tú recuerdas. Y por último, lo importante: si las decisiones que se tomaron eran las que correspondían con la información disponible en cada momento. Aquí explico ese análisis.
Una historia clínica bien llevada protege al animal, al propietario y al veterinario. Cuando falta, suele ser el primer indicio.
Si ya tienes la documentación y quieres saber si hay base para reclamar, el estudio de viabilidad es el siguiente paso.
Información general; no sustituye el asesoramiento de un abogado sobre tu caso y tu comunidad autónoma.